Últimamente me siento un poco sola, bastante sola, sólo tengo a mi madre y a mi novio, fin. Ya está.
Mis ¿amigos? están inexistentes, tal vez fue un pecado demasiado grave dejar a un niñato inmaduro que sólo pensaba en SU trabajo y SU jefe y SU vida (que no nuestra vida) y me hacía sentirme mal conmigo misma y una inútil total. Tal vez fue un pecado imperdonable romper con sus cadenas y ser feliz. Al menos para esos amigos, que (pues sí, lo digo) sacan ahora la paja del ojo ajeno y dejan la viga en el suyo.
Que la chupen, de verdad. No puedo decir ni que me sorprenda ni que me duela.
Pero hay un ligero problema: Mis vida social giraba en torno a ellos dos (son pareja), en torno a mi ex-novio y en torno a mi novio actual. ¿Resultado? Otra vez estoy encerrada en mi puto mundo de mi pareja, mi madre por teléfono e Internet. Todas las noches acabo deprimida y me niego hasta a mí misma el por qué.
Pero necesito personas, no mil, ni cien, pero sí gente con quien ir a tomar una copa, ver una película alguna tarde, o simplemente charlar un poco.
No hay gente como yo. No veo aquí en Córdoba gente con quien puedas mantener un mínimo de conversación interesante, gente que sea sincera, que quiera a sus amigos pero respeten su espacio, que no te apuñalen por la espalda y que no te quiera sólo por lo que le interesa. Desconfío de todo el mundo en general. Siento mucha intolerancia hacia canis y chonis, que aquí abundan, hacia las Poker-Faces (como las denomina mi novio: chicas que de lo único que se preocupan es de su ropa, su maquillaje, sus zapatos, el Vogue y la Cosmo) y hacia la incultura gratuita y además a mucha honra.
¿Dónde están los frikies que no viven eternamente en su mundo de frikies? ¿Los medianamente inteligentes y un poco cultos que no necesiten pasarse cinco cuartas partes del día diciendo frases inteligentes para demostrar que ellos lo son? ¿Dónde está la gente que al llegar el fin de semana no tiene como objetivo pillar una gorda y mojar con todo lo que se mueve? ¿Dónde? ¿Dónde?
Por favor, salid, que yo os vea y no me sienta como una adolescente incomprendida.






